June 2012
.
La imagen de mi propio deseo se sale de mi corazón, y, danzando ante mí, centellea una y otra vez, súbita. La quiero coger, y se me va; y, ya lejos, me llama otra vez desde el atajo…Y quiero lo que no tengo y tengo lo que no quiero.
Si te has vuelto loca y quieres morir, ven, ven a mi lago.
Mi lago es frío y no tiene fondo; oscuro como un sueño sin sueños. Allá abajo, noches y días son iguales, y toda canción es silencio.
Ven, ven a mi lago, si te has vuelto loca y quieres morir.
Si no tienes ganas de llenar tu cántaro, si prefieres dejarlo flotando en el agua, ven, ven a sentar tu pereza a mi lado.
¡Qué inmensa desgarradura
la de mi vida en el todo,
para estar, con todo yo,
en cada cosa;
para no dejar de estar,
con todo yo, en cada cosa!
Como tu nombre es otro,
cielo, y su sentimiento
no es mío aún, aún no eres cielo.
Sin cielo ¡oh cielo!, estoy,
pues estoy aprendiendo
tu nombre, todavía…
¡sin cielo, amor!
-¿Sin cielo?
Nada me retuvo. Me liberé y fuí.
Hacia placeres que estaban
tanto en la realidad como en mi ser,
a través de la noche iluminada.
Y bebí un vino fuerte, como
solo los audaces beben el placer.